
Los días 10 y 11 de abril participamos en el 1er Congreso de Cierre de Minas Perú 2025 organizado por DEEV. Con gran sorpresa pudimos constatar la numerosa participación de profesionales de diversos países. Para aquellos que trabajamos en cierre de minas desde hace más de 20 años cuando iniciamos con la participación en la preparación del reglamento, y luego preparamos los primeros planes de cierre de minas, vemos con satisfacción que el tema de cierre de minas ha alcanzado la importancia que le corresponde.
No se puede remarcar excesivamente la necesidad de planificar el cierre de mina desde el inicio del proyecto minero. La adquisición del conocimiento de las condiciones del sitio y del comportamiento de las instalaciones durante la vida de la mina es fundamental para diseñar un cierre apropiado. Una planificación anticipada del cierre permite reducir riesgos financieros y evitar costos imprevistos relacionados con cambios en los diseños, remediaciones forzadas, conflictos sociales o litigios durante la etapa de post-cierre.
Asimismo, es importante evaluar durante la vida de la mina el grado de madurez de la planificación del cierre con el fin de realizar los ajustes necesarios. Existen herramientas para realizar esta evaluación, algunas propias desarrolladas por las mismas empresas, otras por instituciones internacionales como el ICMM. La evaluación del grado de madurez es un servicio que se nos solicita con mayor frecuencia.
Un cierre de minas bien ejecutado es fundamental para la gestión de pasivos ambientales, que es uno de los principales factores de la mala reputación que posee la actividad minera. Y es que el abandono de las labores mineras y los pasivos generados han causado daños ambientales que afectan a las comunidades y al ambiente circundante.
La industria minera entiende claramente que el cierre de mina no sólo responde a exigencias legales y ambientales, sino que también es una pieza estratégica para la gestión de riesgos, la reputación empresarial y la relación con las comunidades. En resumen, para la industria minera, el cierre de minas no marca el fin de la responsabilidad, sino una oportunidad para consolidar una operación sostenible, responsable y la aceptación social.
Por eso es importante que los profesionales jóvenes reconozcan la gran oportunidad que brinda trabajar en cierre de minas. Hace años el cierre de minas era visto por los profesionales de la minería como la pérdida de puestos de trabajo, Mi consejo siempre fue que no pierdan la oportunidad de trabajar en cierre de minas, ya que en el futuro probablemente habrá más minas en cierre que en operación, y quienes tengan la experiencia en cierre de minas tendrán las mejores oportunidades de trabajo.
Finalmente, quisiera plasmar unas reflexiones personales sobre el cierre de minas:
- El cierre de minas constituye una fase crítica en el ciclo de vida de un proyecto minero y representa un componente esencial para garantizar la sostenibilidad de la industria extractiva. Un cierre exitoso abrirá las puertas a las empresas para futuras minas, y bastará que una empresa minera grande no realice un cierre apropiado para que se cierren las puertas a futuros proyectos, e incluso pueda afectar el futuro de todo el sector. Por lo tanto, es imprescindible que las empresas pongan el mayor esfuerzo en la planificación y ejecución del cierre de sus operaciones.
- Es importante que se establezca una normativa apropiada que ponga énfasis en los aspectos importantes del cierre, reduzca el riesgo para el Estado y la población, sin poner una presión innecesaria en las empresas mineras. Asimismo, la supervisión y fiscalización deben ser apropiadas y deben tener carácter técnico. Debe evitarse cometer el error de la supervisión ambiental en el Perú que la OECD identificó en su reporte del 2020 (Regulatory Enforcement and Inspections in the Environmental Sector of Peru), centrar la fiscalización ambiental en el cumplimiento de enredadas normas antes que enforcar la supervisión al bienestar de las personas.
- Si bien en el futuro pueda existir la tecnología para eliminar la necesidad de tratamiento de efluentes provenientes de instalaciones mineras, es importante que se acepte el tiempo requerido del tratamiento de agua. Normalmente se menciona el tratamiento de agua en el post-cierre como tratamiento a largo plazo o tratamiento el tiempo que sea necesario. La realidad, es que el tratamiento será a perpetuidad en la mayoría de los casos, hasta que dispongamos de la tecnología que pueda evitarlo. Por lo tanto, es pertinente que se comience a interiorizar este concepto, porque debemos trabajar en cómo hacer que un tratamiento perpetuo sea posible, y formas de establecer su costo.
- La obtención del certificado de cierre será extremadamente difícil, por lo que las empresas mineras deben comenzar a interiorizar la idea que se quedarán en el área para siempre, especialmente si es necesario tratamiento de agua. Por lo tanto, es necesario que se comience a pensar en negocios sostenibles que las empresas puedan realizar en el lugar luego del cierre de la mina. De esa manera no sólo se podrá generar recursos necesarios que contribuyan a sustentar las actividades de post-cierre, sino que podrían incluso generar recursos adicionales para la empresa. No sería extraño que en el futuro exista un área de negocios alternativos post-cierre en las empresas. Hace 50 años nadie hubiese imaginado que una mina deba tener en su planilla arqueólogos, biólogos o antropólogos.